Bendecido amado:
Este es mi testimonio. Crecí en un hogar católico durante mis años de infancia, después en mi adolescencia mi familia se cambio a los protestantes. Esto para mí fue un infierno pues yo estaba en mi adolescencia y los protestantes le ensenaron a ella que todo era malo y pecado y me obligaron a cambiar mi manera de vestir, me botaron todos mis pantalones y toda mi música que según ellos era mundana. Termine forzadamente a convertirme a esa basura de religión. Sufrí muchísimo, al extremo de intentar suicidarme pero ahora sé que yo estaba predestinada para estos tiempos y mis ángeles me guardaron de la muerte física. Aunque yo siempre aparente ser una persona muy fuerte, dentro de mí vivía en mucha condenación, temores, miedos y una expectación de juicio y de infierno horribles. Al desconocer mi verdadera identidad, yo pensaba que para ser salva y para ir al cielo yo tenía que producir unas obras y un comportamiento que me hicieran merecedora. Yo trataba pero una y otra vez fallaba y me encontraba cometiendo los mismos errores que en aquel tiempo me decían eran pecados. Yo sabía que estaba corta de todo lo que se me pedía, aunque lo mantenía en secreto, yo jamás pude ayunar, jamás pude hacer una vigilia entera, oraba arrodillada solo por 10 minutos y me quedaba sin nada más que decir y así por el estilo. Yo sabía que no calificaba para irme en el famoso rapto y eso me llenaba de muchísimo temor. Yo sabía que tampoco iba a soportar las torturas que supuestamente íbamos a vivir los que nos quedábamos de la famosa gran tribulación, pues yo soy muy cobarde para el dolor físico y que entonces de fijo me iba directa al infierno a quemarme por una eternidad. Le tenía pánico a la famosa marca de la bestia del 666 y yo pensaba mucho en como iba hacer para que no me marcaran, por eso yo misma me marque pues ese temor ya no existe y para probarle al mundo que me mantuvo en temor que ese miedo es producido por el desconocimiento de la verdad, la verdad que me hizo libre. Ese número es de hombre, es de prosperidad, es el número de su nombre y en ese número hay sabiduría. Yo tenía muchas dudas con respecto a muchas cosas que a mí nunca me parecieron, como eso de que la gente se cae al suelo hablando en lenguas y otros gritando y corriendo alrededor de la congregación como locos, pero nunca dije nada pensando que ofendía a Dios con esos pensamientos. Me reservaba muchas cosas pues sabía que si las compartía me iban a juzgar y a ver mal y supuestamente iban a ponerme en oración (que no era más que divulgarme con todo el resto de la congregación, vi a otros vivir eso de “vamos a poner esta persona en oración”) y yo tonta no era, yo sabía cómo manejaban las cosas en esas mal llamadas iglesias.
Termine los últimos 3 años de tinieblas y desconocimiento con la denominación bautista y de allí me rescato el Señor por medio de un amigo que me hablo y me invito al Ministerio Creciendo en Gracia. Fui a una reunión donde estuche a José Luis en persona pero como estaba ciega y velada yo lo vi como un hombre hablando locura y con mucho desprecio por todas las religiones mal llamadas cristianas, no entendí nada y dije que nunca más regresaría pero…….la palabra que escuche por medio de mi amigo jamás me soltó. Me daba vueltas en mi mente, no fue fácil, yo me arrodillaba y le pedía a Dios que si eso no era bueno que me lo sacara de mi mente. Mi amigo me compartió muchas cosas y yo las comprobé todas en la palabra, el evangelio para nosotros los gentiles revelado por Cristo el resucitado al Apóstol Pablo en sus 14 epístolas, la gracia pura el evangelio de la incircuncision, el nuevo pacto para nosotros los gentiles, Fue así como mis dudas se fueron disipando una a una y finalmente aprendí lo que Cristo verdaderamente hizo en la cruz. Yo era una apostata y pisoteaba la sangre de Cristo al no reconocer que en la cruz el quito de en medio el pecado para siempre, que reconcilio los cielos y la tierra y que ya yo vivo en los cielos, que yo estoy sentada juntamente con él en esos lugares celestiales, que destruyo al que tenía el imperio de la muerte, el diablo, que me hizo perfecta con una sola ofrenda (Dios mismo colgado en la cruz, tremenda ofrenda), que el pago el precio y quito la ley de en medio y nos traslado al reino de su amado hijo, que nos bendijo con toda bendición espiritual, en esa cruz Cristo me completo. Fue bastante difícil para mí pues tenía mucha letra en mi cabeza y todo lo que estaba tratando de digerir era completamente opuesto a lo que se me enseno durante toda mi vida. Lo mejor del asunto es que yo investigue las páginas de www.creciendoengracia.com y comprobaba todo con mi biblia, la misma biblia versión Reina Valera 1960 que utilicé por años en las iglesias mal llamadas protestantes. Fue así como mis ojos fueron alumbrados y pase de las tinieblas a la luz. Me enamore de la palabra y por primera vez en mi vida esa palabra se hizo viva en mi. Me gozaba y por primera vez supe lo que es ser verdaderamente libre y empecé a disfrutar de mis herencias las que Cristo me dio con su muerte y resurrección. Entre a vivir en el camino nuevo y vivo y me deleitaba oyendo que Dios me ama con amor eterno y que mi salvación nunca estuvo en peligro, pues Dios me escogió y predestino antes de la fundación del mundo, antes de los siglos y los tiempos (y todo esto lo leí con mis propios ojos en la biblia). Mi mente empezó a renovarse al escuchar esa sabiduría oculta la cual Dios predestino antes de los siglos para nuestra gloria. Me tomo varios meses más para poder traspasar el velo/la carne de José Luis de Jesús Miranda, pues yo seguía viendo para arriba cuando pensaba en Dios y separaba a Dios del vaso/la carne con la que el se vistió para su segunda venida. Ahora vivo gozosa sin miedos ni temores, vivo en la santidad de la que habla la palabra sin la cual nadie podrá ver al Señor. Doy gracias a Jesucristo Hombre y confieso su nombre que es sobre todo nombre el nombre de José Luis de Jesús Miranda y esa confesión me salva diariamente de mi misma y activa mi cobertura angelical. Ahora en reposo y reinando espero que se cumpla 1 Cor 15:54 la transformación en donde seré vestida de incorrupción e inmortalidad y la muerte será sorbida en victoria.
Abba Padre!
Ana E Rodriguez/Houston
Muy Bendecida! Tal parece yo que estaba leyendo mi propia historia. Tu testimonio se parece mucho al mío. ¡Cuan maravilloso es haber sido rescatada del evangelio de la circuncición. Abba Padre!
Recibo muchos ojos alumbrados por tu grandioso testimonio.
comentario por PRISCILA GOTAY — 20 Septiembre 2008 @ 1:23 pm |
Muy Bendecida! Tal parece que yo estaba leyendo mi propia historia. Tu testimonio se parece mucho al mío. ¡Cuan maravilloso es haber sido rescatada del evangelio de la circuncición. Abba Padre!
Recibo muchos ojos alumbrados por tu grandioso testimonio.
comentario por PRISCILA GOTAY — 20 Septiembre 2008 @ 1:24 pm |
Hace cuatro anos y despues de escuchar el verdadero evangelio de la boca de papi comense aexperimentar una felicidad indescriptible porque recibi mipropia identidad ysu amor hacia mi y desde ese dia no cambio mi amada por nada,quien despreciaria el mas rico manjar yo no lo hare ,gracias papi por tu ensenansa tu amor ,solamente escucha yencontraras paz felicidad ,prueba y veras
comentario por rene salazar — 4 Diciembre 2008 @ 5:36 pm |